La Aldea de San Nicolás acogió el pasado sábado la Noche de Rondas y Serenatas 2026, con 19 artistas del archipiélago, en el marco de las Fiestas Patronales de San Nicolás de Tolentino.
La actividad, coordinada por la Concejalía de Patrimonio Histórico —dirigida por Ingrid Navarro—, comenzó a las 23:30 horas y recorrió calles como Real, Mariano de Cáceres, Carmita Afonso y Cervantes.
Incluyó paradas de avituallamiento en el Centro Municipal de Cultura y en la trasera del Ayuntamiento, mientras los vecinos participaban desde sus casas, aplaudiendo y acompañando a los músicos, con balcones, ventanas y azoteas iluminados con faroles.
Entre los artistas figuraron músicos de Lanzarote (Ciro Corujo, Orlando Niz, Salva Pérez, Israel López y Juan Carlos Tabares), La Palma (Adelto Plasencia, Gustavo Romano y Mónica González), Fuerteventura (Ayla Rodríguez, Marey Martín y Elena Cabrera), Tenerife (Carlos García) y Gran Canaria (Iván Santana, José Miguel Martín, Miguel Rodríguez, Simón Artiles, Ancor Suárez, Christian Pérez y Paco González).
La concejala Ingrid Navarro destacó que «fue una noche muy especial en la que comprobamos que las rondas y serenatas siguen teniendo un espacio en nuestras fiestas y en la memoria de nuestros vecinos y vecinas».
Añadió que «se nos hicieron pocas las horas para cantar y disfrutar de un repertorio que todos conocemos y que nos permite reencontrarnos con nuestra cultura desde la música y la convivencia».
Navarro resaltó que el evento «consigue sacar la música a nuestras calles y convertir a la ciudadanía en parte activa de la celebración», agradeciendo a los artistas y a los participantes desde sus hogares.
Reconoció especialmente la labor de la Parranda Alisios y de Christian Pérez, subrayando que «año tras año consiguen superarse y hacer que esta Noche de Rondas y Serenatas crezca tanto en participación como en calidad y en ilusión».
El Ayuntamiento de La Aldea de San Nicolás agradeció la participación de todos los artistas, músicos, colaboradores y vecinos que hicieron posible la Noche y la mantuvieron como tradición viva.







