El entrenador Rubén de la Barrera analizó la actualidad de su equipo en rueda de prensa, donde valoró la situación clasificatoria, el aprendizaje tras los fallos cometidos, el próximo enfrentamiento ante el Leganés y la gestión del vestuario tras la clausura del mercado de fichajes.
El técnico afirmó que si le aseguran ganar «dos de cada tres partidos» hasta el final de la temporada lo firmaría ante notario, al considerar que a efectos clasificatorios situaría al equipo en una buena posición y supondría «una buena aspirina».
De la Barrera explicó que afrontan la semana «desde la naturalidad», del mismo modo que se gestionaron las dos semanas previas tras sendas victorias, incidiendo en la necesidad de ajustar fallos para no repetirlos: «No hay mejor manera de preparar las cosas que abordando lo que nos llevó a perder el partido. Esto es un deporte que practican personas y el error está a la orden del día. La clave está en no equivocarse de nuevo en lo mismo».
Respecto al Leganés, el preparador advirtió de que llegará «crecido» tras su último triunfo y prevé un rival que presionará y defenderá cerca de su portería, por lo que instó a generar escenarios incómodos para ellos a través de transiciones, ataques a la espalda, contragolpes o jugadas a balón parado.
Sobre la plantilla, De la Barrera expresó su plena satisfacción tras el cierre del mercado de fichajes y aseguró que disponen de un conjunto competitivo: «Va a ser difícil ganarnos, aunque esta categoría tiene 42 jornadas». Asimismo, subrayó que «nadie es indiscutible» y que busca alcanzar un nivel colectivo en el que las ausencias individuales no condicionen el rendimiento general.
Por último, el entrenador pidió calma con el canterano Rafa Cruz, de 16 años, recordando sus buenas actuaciones frente al Albacete, el Ceuta y en Carranza, y concluyó recalcando su intención de «poner a los canteranos, no exponerlos».







