El Ayuntamiento de Telde se ha adherido este 10 de septiembre a la campaña autonómica «+ seguridad, + vida» con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una iniciativa destinada a concienciar sobre la importancia de la prevención, la detección temprana y el acompañamiento ante crisis emocionales.
La campaña, impulsada por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias a través de las direcciones generales de Salud Pública y de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de la Salud, destaca el Plan de Seguridad como herramienta basada en la evidencia para identificar señales de alerta, establecer pautas de afrontamiento y facilitar el acceso a recursos profesionales.
Asimismo, la acción informativa hace hincapié en la identificación de conductas como el aislamiento o la desesperanza, promoviendo la escucha activa sin juicios y el acompañamiento hacia la asistencia especializada.
La concejala de Sanidad, Janoa Anceaume, ha señalado que “la prevención empieza muchas veces por algo tan sencillo y tan importante como prestar atención a quienes tenemos cerca. Hablar, escuchar y preguntar cómo se encuentra una persona puede abrir una puerta para que pueda expresar lo que está viviendo y pedir ayuda”.
Por su parte, el alcalde del municipio, Juan Antonio Peña, ha remarcado que “como institución tenemos la responsabilidad de contribuir a eliminar los estigmas que todavía existen alrededor de la salud mental y de trasladar un mensaje claro: pedir ayuda no es una muestra de debilidad. Es importante que las personas que atraviesan una situación de sufrimiento sepan que no están solas y que existen profesionales y recursos a los que pueden acudir”.
El Ayuntamiento recuerda que la Línea 024, gestionada por el Ministerio de Sanidad, ofrece atención gratuita y confidencial las 24 horas del día a personas con conductas de riesgo suicida, familiares y allegados, debiendo recurrirse al 1-1-2 ante casos de emergencia.
Desde la Concejalía de Sanidad se anima a la ciudadanía a informarse, hablar de salud mental con normalidad y atender a las señales de alerta del entorno, apelando a la implicación de familias, profesionales y sociedad en su conjunto.






