El Cabildo de Gran Canaria ha presentado cinco propuestas al Gobierno estatal para modificar el marco retributivo de los sistemas eléctricos en los territorios no peninsulares, con el objetivo de adaptar las reglas económicas a la realidad de cada isla y favorecer el aprovechamiento de la energía renovable.
Las alegaciones están respaldadas por un estudio encargado por la institución que analizó, hora a hora, el funcionamiento del sistema eléctrico insular durante 2025. El análisis concluye que Gran Canaria dejó de aprovechar 215 GWh de energía renovable ese año, lo que representa el 19,2 % de toda la que potencialmente podía producir. En junio de 2025, este porcentaje alcanzó el 25 %.
Según el estudio, producir mediante centrales térmicas una cantidad equivalente de electricidad tuvo un coste de entre 46 y 54 millones de euros, mientras que el ahorro máximo teórico derivado de aprovechar toda esa energía renovable se situaría entre 32 y 41 millones de euros anuales.
El Cabildo plantea como primera medida que la referencia económica utilizada para remunerar la energía tenga en cuenta el coste real de producir electricidad en cada isla y en cada hora, en lugar de utilizar una referencia conjunta para Canarias. La institución aclara que esta medida no afectaría a lo que pagan los clientes por la energía, que siempre tendrán el mismo precio medio que en Península.
La segunda propuesta plantea aplicar esta misma lógica al consumo, de forma que exista una señal económica que favorezca producir y consumir electricidad en aquellas horas en las que resulte más beneficioso para el sistema.
Las otras tres medidas se centran en el almacenamiento: establecer las mismas reglas para las baterías que presten los mismos servicios, reconocer económicamente el ahorro que generan al evitar el uso de centrales más caras y remunerar su disponibilidad para responder cuando el sistema necesite energía o potencia.
Según el estudio, cuando una batería presta servicios de almacenamiento y de potencia simultáneamente, el valor que aporta al sistema puede multiplicarse entre 4,8 y 15,9 veces respecto a su utilización únicamente para almacenar y vender energía.
El estudio advierte de que, si se mantiene el funcionamiento actual del sistema y se incorpora la potencia renovable prevista, hasta el 50 % de la energía renovable potencialmente producible podría no llegarse a aprovechar en 2030.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha reclamado al Estado que « aproveche esta reforma para adaptar las reglas a la realidad de los sistemas eléctricos insulares ». « Queremos unas reglas pensadas para la Canarias que estamos construyendo y no para el sistema energético del pasado », ha señalado.
El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink, ha afirmado que « el reto ya no es únicamente instalar más renovables, sino conseguir que toda la energía limpia disponible pueda ser aprovechada » y ha destacado que « no sirve de mucho seguir instalando aerogeneradores y placas solares si después una parte creciente de su producción no puede entrar en el sistema ».






