María Rafaela Margarita Suárez Mendoza (Marusa) y Juan Cristo García Ramos son parte de una generación de hombres y mujeres que crecieron en circunstancias complejas, caracterizadas por la austeridad y el trabajo duro. Los homenajeados representan esa semilla sobre la que se cimentó el Agaete de hoy, con su pueblo arropándoles con el cariño y el respeto colectivo de la Villa.
Juan Cristo García Ramos, nacido el 13 de septiembre de 1934 en San Sebastián, creció en un Agaete muy distinto al actual, aunque con unos valores que ha sabido sembrar en su familia. Hijo de Ana María y Juan, aprendió desde muy niño el valor del trabajo madrugando junto a su padre en La Recova de Tenerife como carnicero. De regreso a su tierra con apenas 15 años, construyó su vida en torno a la agricultura, para más tarde demostrar su versatilidad levantando paredes y viviendas como albañil, llegando a edificar con sus propias manos el hogar familiar que hoy habita sobre un solar dejado por su madre. Esposo de Magdalena Alemán Suárez, padre de Mauricio, Ana María y Margarita Cándida, y amante incondicional del deporte, Juan Cristo ha hecho reir a sus vecinos/as con sus anécdotas futboleras, acumuladas en años en el campo y entrenando de forma altruista y apasionada a la cantera agaetense.
María Rafaela Margarita Suárez Mendoza (Marusa) a sus 95 años es el ejemplo vivo de la identidad agaetense. Nacida el 22 de febrero de 1931 y vecina de Las Peñas, Marusa es hija de madre artenarense y padre de El Risco, madre de cuatro hijos y esposa de Gumercindo Alemán Suárez. Ella ha sido pilar para una familia criada en el amor, el respeto y la dignidad, que han heredado el valor del esfuerzo, el trabajo incansable, la entrega a la familia y al hogar. Trabajando en donde hacía falta y desde muy niña, ella es ejemplo de una generación que sacó adelante a los suyos con esfuerzo y con un tesón incansable.
GRACIAS JUAN CRISTO Y MARUSA


