El Seprona de la Guardia Civil recibe formación en la Red Vigía Canarias para reforzar la protección de la fauna silvestre del Archipiélago.
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha organizado una jornada de formación para miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, con el objetivo de mejorar su conocimiento sobre la Red Canaria de Vigilancia Sanitaria de Fauna Silvestre.
La sesión, celebrada en septiembre en la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas de Gran Canaria, se centró en los protocolos de actuación, recogida y envío de ejemplares, así como en el uso de la plataforma digital de la Red Vigía.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, destacó la importancia de la coordinación entre las administraciones y los cuerpos que trabajan directamente sobre el territorio para detectar amenazas y proteger la biodiversidad.
Durante la jornada, se abordaron los objetivos, estructura y protocolo de la Red Vigía Canarias, así como el funcionamiento de su plataforma digital y el procedimiento para la gestión de datos.
Los agentes también aprendieron sobre el envío de cadáveres al Instituto Universitario de Sanidad Animal de la ULPGC (IUSA) y la remisión de muestras al Servicio de Toxicología de la ULPGC (SERTOX).
La formación incluyó una sesión práctica para el registro de casos y la carga de información en la plataforma digital, permitiendo a los agentes conocer el circuito completo de integración y sistematización de datos.
El equipo docente estuvo integrado por Miguel Ángel Cabrera Pérez, biólogo del Servicio de Biodiversidad; Lucía Marrero Ponce, veterinaria del IUSA; Octavio Pérez Luzardo, catedrático de Toxicología de la ULPGC; y Ayose Melián Melián, responsable de Red Vigía Canarias en Gesplan.
La Red Vigía Canarias es una iniciativa pionera en España que identifica y analiza las causas de mortalidad de la fauna silvestre, estudiando tanto causas naturales como no naturales, como enfermedades, envenenamientos o electrocuciones.
Su trabajo genera información científica para facilitar la detección temprana de amenazas y la adopción de medidas de conservación, integrando datos de diferentes entidades especializadas.




