{"id":5191,"date":"2026-08-24T16:22:21","date_gmt":"2026-08-24T15:22:21","guid":{"rendered":"https:\/\/nublo.tv\/?p=5191"},"modified":"2026-08-24T16:22:21","modified_gmt":"2026-08-24T15:22:21","slug":"la-identidad-canaria-y-el-folclore-no-necesita-embajadores-de-carton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/2026\/08\/24\/la-identidad-canaria-y-el-folclore-no-necesita-embajadores-de-carton\/","title":{"rendered":"La identidad canaria y el folclore no necesita embajadores de cart\u00f3n."},"content":{"rendered":"<p><em style=\"font-weight: 400;\">El folclore puede abrir sus puertas a quienes llegan desde fuera, pero acercarse a nuestras tradiciones exige algo mucho m\u00e1s importante que una estame\u00f1a, una romer\u00eda o dos canciones: respeto.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Quiz\u00e1s durante demasiado tiempo hemos pensado que para acercarse a nuestras tradiciones hab\u00eda que cumplir determinados requisitos, como si el folclore fuera de un territorio reservado para unos pocos y hubiera que demostrar de alguna manera que se tiene derecho a entrar. Yo creo justamente lo contrario. El folclore tradicional debe estar abierto a todo aquel que quiera acercarse a \u00e9l y, m\u00e1s que eso, cuando alguien que nunca ha participado de nuestras tradiciones decide hacerlo con respeto, curiosidad y ganas de aprender, deber\u00edamos verlo como una buena noticia. Cada persona que llega puede convertirse en una pieza m\u00e1s para que aquello que nuestros mayores recibieron de sus antepasados \u200b\u200bpuede seguir teniendo continuidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Otra cosa muy diferente es pensar que abrir las puertas significa permitir que todo valga. Nuestras tradiciones necesitan personas que las sostengan, pero sostenerlas no significa modificarlas hasta hacerlas irreconocibles. Durante siglos hemos construido una manera de entender nuestra m\u00fasica, nuestras costumbres, nuestras vestimentas y nuestras celebraciones, y todo eso forma parte de una identidad que no deber\u00eda convertirse en una especie de plastilina que cada cual pueda moldear a su gusto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso me cuesta entender que todav\u00eda pensamos que para tener una conexi\u00f3n especial con nuestras tradiciones basta con ponerse una vestimenta t\u00edpica, colocarse una estame\u00f1a delante de miles de personas o salir en una romer\u00eda para conseguir, por decirlo de alguna manera, el pase directo a nuestra identidad. Durante d\u00e9cadas incluso llegamos a tener por estos lares aquella equivocada y, permiti\u00e9ndome la expresi\u00f3n, rid\u00edcula costumbre de pintarles un bigote a los ni\u00f1os en las romer\u00edas, como si aquello fuera suficiente para convertirlos en parte de una tradici\u00f3n que va much\u00edsimo m\u00e1s all\u00e1 de una pintura en la cara.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Mucho me temo que no funciona as\u00ed, la identidad no se consigue poni\u00e9ndose determinada ropa durante unas horas, apareciendo en una fotograf\u00eda o cantando dos canciones de nuestro repertorio tradicional. Tampoco se consigue al decir que alguien ha hecho m\u00e1s por Canarias que otra persona. La identidad se conoce, se comprende, se respeta y, con el tiempo, se siente. No hay un pase VIP para entrar en ella.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Precisamente por eso creo que lo ocurrido en el Encuentro Tradicional de Cantadores tiene tanto valor. Este a\u00f1o decidimos hacer algo que, a priori, pod\u00eda parecer una aut\u00e9ntica locura, una apuesta arriesgada y poco habitual que, sin embargo, encajaba perfectamente con nuestra manera de entender el folclore. Tas vez,\u00a0ah\u00ed est\u00e9 tambi\u00e9n parte del secreto, en atreverse a hacer cosas que pueden parecer descabelladas sin perder la identidad por el camino.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Drazel, Aridia Ramos y Cristino Moreno son unos fen\u00f3menos, eso no se le esconde a nadie, pero tampoco es menos cierto que no es lo mismo cantar sus canciones que cantar folclore tradicional y hacerlo, adem\u00e1s, junto a Los Cebolleros, que tenemos una manera muy particular de tocar y de entender la m\u00fasica. Ah\u00ed estaba el riesgo y precisamente ah\u00ed estaba tambi\u00e9n lo bonito del proyecto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desde el primer momento los tres se pusieron a disposici\u00f3n, ensayaron duro y prepararon los temas con una seriedad que merece ser reconocida. Hubo momentos durante los ensayos en los que estuvieron perdidos, algo absolutamente normal cuando uno se mete en un terreno que no domina, pero siempre terminamos encontr\u00e1ndonos. Nadie tuvo que dejar de ser quien es para poder acercarse a la forma de hacer del otro.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los Cebolleros no tuvimos que dejar de ser Los Cebolleros para compartir escenario con ellos, ni ellos tuvieron que convertirse de repente en folcloristas para poder cantar con nosotros. Nos encontramos en un punto com\u00fan, nos escuchamos, aprendimos unos de otros y conseguimos que aquello que pod\u00eda parecer una apuesta descabellada terminara convirti\u00e9ndose en una noche que, al menos para m\u00ed, quedar\u00e1 durante mucho tiempo en la memoria.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hac\u00eda tiempo que no me lo pasaba tan bien en una actuaci\u00f3n y no solamente por lo musical. Aquella noche hab\u00eda algo m\u00e1s, un mensaje que quiz\u00e1s para algunos pas\u00f3 desapercibido, pero que para m\u00ed era fundamental: el folclore tradicional sigue teniendo capacidad para acercar a personas que hasta ahora no hab\u00edan formado parte de \u00e9l y eso, lejos de ser una amenaza, deber\u00eda alegrarnos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque aunque algunos digan que el folclore no es tendencia, aunque no tenga el n\u00famero uno en las listas o no ocupe todos los escenarios, hay algo que ninguna clasificaci\u00f3n puede medir, y es la huella que deja. Aquella noche hubo m\u00fasica, voces, instrumentos y una plaza llena, pero tambi\u00e9n hubo tres personas acerc\u00e1ndose a nuestras tradiciones con respeto y descubriendo que dentro de ellas hay mucho m\u00e1s de lo que quiz\u00e1s hab\u00edan conocido hasta entonces.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso estoy convencido de que, si alg\u00fan d\u00eda Drazel acude a Las Mar\u00edas, no tendr\u00e1 ninguna necesidad de cantar \u201cLa Morocha\u201d para participar de aquella fiesta. Podr\u00e1s cantar unas magn\u00edficas fol\u00edas. Si Aridia vuelve para la romer\u00eda de\u00a0San Isidro el pr\u00f3ximo mes de mayo, podr\u00e1 interpretar una hermosa isa y, si Cristino acude a la de Santiago Ap\u00f3stol, podr\u00e1 poner su voz al servicio de unas sentidas malague\u00f1as. No porque una noche los haya convertido en folcloristas, sino porque aquella noche les permiti\u00f3 acercarse a nuestra m\u00fasica desde el respeto, el trabajo y las ganas de aprender.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ah\u00ed est\u00e1, para m\u00ed, la verdadera manera de acercarse a una tradici\u00f3n. No hace falta llegar sabi\u00e9ndolo todo, hace falta llegar dispuesto a aprender. No se trata de disfrazarse de tradici\u00f3n, sino de conocerla, ni de aparentar que se pertenece a ella, sino de respetarla. Mucho menos se trata de venir a cambiarla porque no encaja con lo que cada uno conoce, sino de entenderla para poder formar parte de ella.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si se puede catalogar lo ocurrido como una nueva manera de acercarse al folclore, bienvenida sea. Si otras personas quieren hacerlo, tambi\u00e9n ser\u00e1n bienvenidas, porque esto no es de nadie, es del pueblo. Ahora bien, hay una condici\u00f3n imprescindible: hacerlo con respeto y decoro. Aqu\u00ed no se les ha ido el baifo, como dec\u00edamos por estos lares que al parecer la palabra baifo no existi\u00f3 hasta hace nada.\u00a0Ellos han sabido d\u00f3nde estaban, qu\u00e9 ten\u00edan delante y c\u00f3mo deb\u00edan acercarse. Un buen entendedor, pocas palabras bastan.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hay que aclarar, que una cosa es una inmersi\u00f3n respetuosa y otra muy diferente es una intervenci\u00f3n que termina desvirtuando aquello que pretende celebrar. Nuestras tradiciones llevan siglos construy\u00e9ndose, transmiti\u00e9ndose y evolucionando, pero lo han hecho dentro de unos c\u00f3digos que forman parte de nuestra identidad. Quien llega deber\u00eda entender que no est\u00e1 ante un escenario vac\u00edo en el que todo vale, sino ante una parte fundamental de nuestra memoria colectiva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las cosas hay que llamarlas por su nombre. Cuando caigamos en la grave irresponsabilidad de decir que fulano ha hecho m\u00e1s por la identidad canaria que mengano, deber\u00edamos encender todas las luces rojas. Cuando adem\u00e1s se afirma delante de miles de personas que ese mismo fulano es, en cierto modo, el art\u00edfice de que miles de j\u00f3venes se hayan acercado al folclore porque han tarareado dos canciones que tienen su origen en nuestra m\u00fasica tradicional, mal asunto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una cosa es acercar el folclore a las nuevas generaciones y otra muy diferente atribuirse el papel de art\u00edfice de una identidad que no pertenece a nadie en particular. El folclore estaba mucho antes que cualquiera de nosotros y seguir\u00e1 estando mucho despu\u00e9s de que nosotros nos hayamos marchado, si somos capaces de transmitirlo sin convertirlo en aquello que nunca fue.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso, yo hoy no voy a decir que Drazel, Aridia y Cristino hayan conseguido nada m\u00e1s all\u00e1 de lo verdaderamente importante: haber tratado nuestro folclore con respeto, cari\u00f1o y decoro. No voy a convertirlos en embajadores medi\u00e1ticos ni a decir que han hecho m\u00e1s por nuestra identidad que nadie, porque nuestra identidad y nuestro folclore no necesitan embajadores de cart\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Necesitan personas que se acerquen, que se inmiscuyan, que quieran conocerlos y que, aunque el folclore no forme parte de su d\u00eda a d\u00eda, sepan respetarlo y, sobre todo, no chotearlo. Cuando eso sucede, cuando alguien se acerca de verdad y entiende lo que tiene delante, termina convirti\u00e9ndose en un embajador natural junto a todas aquellas personas que ya llevamos tiempo trabajando por \u00e9l. No porque lo diga ning\u00fan t\u00edtulo ni porque aparezca en ning\u00fan cap\u00edtulo de honores y distinciones del folclore, sino porque lo entiende, lo respeta y lo hace suyo desde el lugar que le corresponde.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El folclore es del pueblo y el pueblo somos todos los que estamos dispuestos a conocer, respetar y participar con el decoro de nuestras tradiciones. No es propiedad de una agrupaci\u00f3n, de un m\u00fasico, de un investigador, de una instituci\u00f3n ni de quienes llevamos toda una vida participando en \u00e9l. Es tambi\u00e9n de quien un d\u00eda decide acercarse, escuchar nuestra m\u00fasica, identificarse con nuestras ra\u00edces y descubrir que aquello que parec\u00eda ajeno tambi\u00e9n puede llegar a formar parte de su manera de sentir.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Me atrevo a decir que ah\u00ed est\u00e1 una de las claves para garantizar su futuro. Necesitamos que lleguen nuevas generaciones, nuevas voces y nuevas personas, pero quienes llegan deben entender que vienen a sostener lo que encuentran, no a sustituirlo ni a modificarlo para hacerlo encajar en su propia manera de entender las cosas. Quien llega no viene a ocupar un espacio que pertenece a otros, viene a sumarse, a aprender y a ayudar a que ese espacio siga existiendo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n por eso quiero detenerme en Los Cebolleros, porque detr\u00e1s de una noche como aquella hay much\u00edsimo trabajo que no se ve. Hay horas de ensayo, preparaci\u00f3n, organizaci\u00f3n, dudas, correcciones, cansancio y muchos peque\u00f1os detalles que terminan haciendo posible que sobre un escenario todo parezca sencillo. Me siento muy orgulloso del trabajo que hemos hecho, orgulloso de cada uno de ustedes, de la implicaci\u00f3n, del compromiso y de la manera en la que afrontaron una propuesta que sab\u00edamos desde el principio que no era sencilla.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cada uno aport\u00f3 lo mejor de s\u00ed mismo y eso se not\u00f3 en la m\u00fasica, en las voces, en la coordinaci\u00f3n y en la manera de acompa\u00f1ar a Manantial, a Los Cabuqueros y a nuestros tres invitados. Pertenecer a Los Cebolleros es mucho m\u00e1s que salir a cantar o tocar, es formar parte de un proyecto, de una historia y de una manera de entender nuestra m\u00fasica y nuestras tradiciones.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En ocasiones he sido duro en mis art\u00edculos de opini\u00f3n cuando entend\u00ed\u00a0 que determinadas acciones ponen en peligro la verdadera esencia de nuestro folclore. Lo he hecho porque creo que tambi\u00e9n es necesario se\u00f1alar aquello que consideramos que no se est\u00e1 haciendo bien y porque, en ocasiones, aparecen demasiados falsos profetas dispuestos a explicarnos c\u00f3mo debemos entender nuestras tradiciones mientras, en la pr\u00e1ctica, terminan alej\u00e1ndose de aquello que dicen defender.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La mejor manera de demostrar que lo que dicen no es cierto no siempre est\u00e1 en la cr\u00edtica, muchas veces est\u00e1 en los hechos. Por eso la fotograf\u00eda que acompa\u00f1a este art\u00edculo tenga para m\u00ed tanto valor. En ella aparecen Drazel, Aridia y Cristino junto a m\u00ed, antes de haber compartido escenario con Los Cebolleros, pero detr\u00e1s de esa imagen hay mucho m\u00e1s de lo que pueda parecer una simple vista. Hay una apuesta arriesgada, muchas horas de trabajo, ensayos, aprendizaje, respeto y, sobre todo, una manera diferente de demostrar que quienes no forman parte habitualmente del folclore tambi\u00e9n pueden acercarse a \u00e9l sin necesidad de modificarlo ni desvirtuarlo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta fotograf\u00eda queda para la historia como una prueba de que existe una alternativa real, posible y perfectamente compatible con nuestras tradiciones. No hace falta cerrar las puertas para proteger nuestra identidad, tampoco convertir nuestras tradiciones en un escenario para quienes quieran apropiarse de ellas. Se puede hacer algo mucho m\u00e1s sencillo y, al mismo tiempo, mucho m\u00e1s dif\u00edcil: abrir la puerta, ense\u00f1ar lo que tenemos y esperar que quien entre sepa respetarlo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Eso fue, en buena medida, lo que ocurri\u00f3 en el Encuentro Tradicional de Cantadores. Aquella noche fue mucho m\u00e1s que una actuaci\u00f3n, fue una demostraci\u00f3n de que el folclore puede abrir sus brazos sin dejar de ser folclore, de que puede recibir nuevas voces sin perder la suya y de que puede sumar sin restaurar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso esta fotograf\u00eda tiene que quedar para la historia, no por quienes aparecen en ella, sino por lo que representa: una manera diferente de hacer las cosas en la que quien llega no viene a sustituir, a modificar ni a apropiarse de lo que encuentra, sino a sumarse, a aprender ya sostener.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Durante mucho tiempo he defendido que nuestras tradiciones no necesitaban encerrarse para sobrevivir. Necesitan que cada vez m\u00e1s personas quieran acercarse a ellas, pero tambi\u00e9n que quienes estamos dentro sepamos explicar c\u00f3mo se entra. Quien lo haga desde el respeto, el cari\u00f1o y el decoro siempre tendr\u00e1 un lugar, porque nuestras tradiciones no son propiedad de unos pocos, son patrimonio de un pueblo que tiene la obligaci\u00f3n de conocerlas, cuidarlas y transmitirlas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aquella idea que pod\u00eda parecer descabellada termin\u00f3 demostrando que no lo era tanto. Por eso esta fotograf\u00eda tenga precisamente ese valor: demostrar con hechos que existe otra manera de hacer las cosas y que abrir las puertas del folclore no significa renunciar a lo que somos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las puertas est\u00e1n abiertas. No hace falta un pase VIP, una estame\u00f1a, un bigote pintado ni un t\u00edtulo de embajador. Hace falta algo mucho m\u00e1s sencillo y, a la vez, mucho m\u00e1s importante: respeto por lo que somos y por lo que hemos recibido.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque quien llega al folclore con respeto no viene a ocupar un lugar que pertenece a otros. Viene a sumar, a aprender y, quiz\u00e1s sin saberlo, a ayudar a que aquello que recibimos de generaciones anteriores pueda seguir caminando hacia las generaciones que todav\u00eda est\u00e1n por llegar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si haces esto, ah\u00ed de todas, todas\u2026 no se te va el baifo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El folclore puede abrir sus puertas a quienes llegan desde fuera, pero acercarse a nuestras tradiciones exige algo mucho m\u00e1s importante que una estame\u00f1a, una romer\u00eda o dos canciones: respeto. Quiz\u00e1s durante demasiado tiempo hemos pensado que para acercarse a nuestras tradiciones hab\u00eda que cumplir determinados requisitos, como si el folclore fuera de un territorio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":50,"featured_media":5192,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"wpai_generated_summary":"","wpai_meta_description":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5191"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5193,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5191\/revisions\/5193"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nublo.tv\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}