El Cabildo de Gran Canaria, mediante la Consejería de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, ha iniciado una serie de actuaciones en el Jardín Botánico Viera y Clavijo con una inversión total de 1.641.321,07 euros para estabilizar taludes, renovar los viveros y mejorar la eficiencia energética del centro.
Seguridad y obras de emergencia
La primera intervención cuenta con un presupuesto de 389.614,49 euros y un plazo de ejecución de tres meses y medio, orientado a la estabilización de los taludes afectados por la borrasca Therese. El objetivo de los trabajos es mitigar el riesgo de desprendimientos y rehabilitar el recorrido circular que conecta las zonas alta y baja del recinto.
El proyecto emplea drones para labores de fotogrametría, además de incluir el desbroce, la limpieza de taludes, el saneo manual de rocas inestables y la instalación de mallas y redes de cable de acero. Estas medidas buscan proteger los caminos históricos, el mobiliario, las redes de riego y las colecciones botánicas.
Modernización de viveros y sostenibilidad
La segunda actuación, con un presupuesto de 1.251.706,58 euros y ocho meses de plazo, consiste en la renovación integral de la zona de viveros. Esta obra permitirá trasladar la reproducción de plantas a una nueva área técnica, segregada del público, con el fin de favorecer la conservación de especies endémicas amenazadas y mejorar las condiciones de trabajo.
El consejero de Medio Ambiente, Raúl García Brink, ha manifestado que estas obras permitirán normalizar el acceso a los senderos y actualizar las instalaciones, mientras que el director del Jardín, Juli Caujapé-Castells, ha señalado que estas intervenciones reforzarán las capacidades científicas, técnicas y educativas del centro.
De forma paralela, se ejecuta un proyecto de eficiencia energética que incluye la instalación de 540 módulos fotovoltaicos de 410 Wp sobre las oficinas, alcanzando una potencia pico de 221,4 kilovatios. Esta infraestructura, que incorpora dos baterías de acumulación de 400 kilovatios hora, cubrirá el 92% de la demanda eléctrica del recinto y se estima que evitará la emisión de 282 toneladas de CO2 al año.







