El Ayuntamiento de Telde ha condenado los actos de vandalismo registrados en el puesto de vigilancia y socorrismo de la playa de Aguadulce apenas 48 horas después de su cierre el 15 de septiembre.
La instalación, que prestó servicio durante el verano, sufrió importantes daños que incluyen el arranque y rotura de puertas y ventanas, grafitis, lanzamiento de basura en el interior y maltrato generalizado de la estructura.
La concejala de Playas, María Calderín, calificó los hechos de «inadmisibles» y reclamó responsabilidad y respeto por los espacios y bienes públicos. «No podemos normalizar este tipo de comportamientos. Estamos hablando de una instalación municipal que ha prestado un servicio esencial para la seguridad de quienes han disfrutado de la playa durante todo el verano y que, además, iba a ser retirada en los próximos días», señaló.
Calderín subrayó que «el cuidado de nuestros espacios públicos es una responsabilidad comunitaria. Lo que se daña o se rompe no es de nadie en particular, es de todos, y su deterioro supone un coste para el conjunto de la ciudadanía».
El Ayuntamiento recordó que tenía previsto retirar la instalación en los próximos días. El Consistorio trabaja en la planificación de la próxima temporada y tiene previsto iniciar en las próximas semanas una licitación para encargar nuevos módulos que serán instalados el próximo verano.
Desde el Ayuntamiento se hizo un llamamiento a la ciudadanía para preservar y respetar las instalaciones públicas, especialmente aquellas destinadas a prestar servicios a la población.






