Rubén Amador Grados, tirador del Club Cívico Militar Punta Camello de Telde, se ha proclamado campeón de España de recorridos de tiro (IPSC) en la división Production, tras competir en el Campeonato de España Memorial Jorge Ballestero celebrado en As Pontes (A Coruña).
El concejal de Actividad Física y Deportes del Ayuntamiento de Telde, Cristhian Santana Caballero, trasladó la enhorabuena al deportista teldense tras su victoria en la competición organizada por la Real Federación Española de Tiro Olímpico, que contó con la participación de más de 430 deportistas en la modalidad de arma corta.
Los recorridos de tiro evalúan de forma equilibrada la velocidad, la potencia y la precisión mediante ejercicios dinámicos en los que el tirador debe desplazarse mientras realiza disparos a través de distintos elementos como puertas, mamparas o ventanas, adoptando diversas posiciones. El objetivo es completar cada recorrido en el menor tiempo posible y con la máxima puntuación.
En estas pruebas se emplean distintos tipos de blancos, siendo los más habituales los denominados IPSC Target, con diferentes zonas de puntuación. En la división Production, las armas utilizadas son de doble acción y completamente de fábrica, sin permitir modificaciones.
Santana Caballero subrayó que «desde el Ayuntamiento de Telde queremos felicitar a Rubén Amador por este importante éxito nacional, que premia su talento y su capacidad de superación. Logros como este contribuyen a proyectar una imagen positiva de Telde y evidencian el potencial de nuestros deportistas en competiciones de ámbito nacional».
Desde el club Punta Camello destacaron que «se trata de un título que no llega por casualidad. Detrás de cada resultado hay muchas horas de preparación, disciplina y voluntad de mejorar; jornadas en las que se repite una y otra vez el mismo movimiento buscando ganar unas décimas, ser más preciso y conseguir que cada gesto salga de forma natural cuando llega el momento de competir». Asimismo, señalaron que «no es raro ver a Rubén Amador entrenando en las instalaciones del club, acumulando horas de trabajo para perfeccionar movimientos, recargas, desplazamientos y todos esos detalles que marcan la diferencia en una disciplina tan exigente como el IPSC».






