El consejero de Educación visitó las instalaciones del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil en Las Palmas, donde conoció el trabajo del profesorado que atiende a estudiantes hospitalizados.
Canarias cuenta con una red de nueve aulas hospitalarias atendidas por quince docentes, que durante el curso pasado recibieron atención educativa a 1.890 estudiantes.
El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, visitó este viernes las aulas hospitalarias del Hospital Universitario Materno Infantil en Las Palmas, donde acompañó a los docentes responsables del servicio.
Durante la visita, Suárez pudo conocer cómo se organizan las clases y se adaptan las actividades a las necesidades de cada estudiante, así como las particularidades de la enseñanza en el entorno hospitalario.
El aula hospitalaria de este centro cuenta actualmente con cuatro docentes, dos de Educación Primaria y dos de Secundaria, especializados en los ámbitos lingüístico y científico. Durante el curso 2025/2026 atendieron a un total de 433 estudiantes.
Las clases se adaptan a la edad, el nivel educativo y las circunstancias de cada menor, teniendo en cuenta su estado de salud y el tiempo estimado de ingreso. Los docentes mantienen una comunicación continua con los centros educativos de origen para facilitar la reincorporación de los estudiantes una vez reciban el alta médica.
La atención educativa hospitalaria se presta en Canarias desde 1996, a través de la colaboración entre las consejerías de Educación y Sanidad. La red está formada por nueve aulas atendidas por quince docentes de distintas especialidades, distribuidas entre Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma.
Además de la atención al alumnado hospitalizado, la red incluye servicios educativos vinculados a la salud mental infantojuvenil y a menores con trastornos graves de conducta.
El servicio atiende al alumnado en edad escolar durante los períodos lectivos, con independencia de su modalidad de escolarización o centro de procedencia. Su objetivo es que los menores puedan seguir avanzando en sus estudios durante la hospitalización, evitando que la ausencia prolongada de las clases afecte, en lo posible, a su aprendizaje.
Junto con el trabajo académico, el profesorado también acompaña a los estudiantes y sus familias durante el ingreso. Las actividades escolares permiten mantener parte de las rutinas habituales de los menores y ofrecen momentos de relación y aprendizaje fuera de los tratamientos médicos, siempre que su situación de salud lo permita.
La Consejería de Educación, a través de la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, coordina el servicio de aulas hospitalarias, encargada del seguimiento y asesoramiento pedagógico al profesorado. Estas aulas disponen de un presupuesto propio para material didáctico y reciben el apoyo del Área de Tecnología Educativa.






