El Gobierno de Canarias trasladará la próxima semana en Bruselas la preocupación de las regiones fronterizas por las dificultades que el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, en vigor desde el pasado 12 de junio, genera en los territorios de primera línea de llegada.
El viceconsejero del Gabinete de la Presidencia, Octavio Caraballo, participará en la reunión del grupo de trabajo de Migraciones de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas (CRPM), órgano que Canarias colidera junto a la Comunitat Valenciana. El encuentro servirá para analizar los primeros tres meses de aplicación del marco europeo y abordar incidencias como la demora en la tramitación de expedientes.
Caraballo explicó que este espacio permitirá consensuar posturas entre las regiones afectadas y «sugerir a la Comisión Europea qué debe articular» para corregir los problemas detectados, reclamando que las autoridades comunitarias integren la experiencia acumulada de los territorios de primera línea.
De forma complementaria, el viceconsejero intervendrá el martes 15 de septiembre en la conferencia de cierre del proyecto europeo POWGEN (Power Generation). En esta sesión, el Ejecutivo autonómico reclamará una financiación plurianual de acceso directo para las regiones, orientada a la integración y al reconocimiento de las competencias autonómicas en la aplicación del pacto.
La iniciativa POWGEN, financiada a lo largo de 30 meses por el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea, ha implementado cinco proyectos piloto en España, Portugal, Italia y Alemania. Su objetivo ha sido conectar la formación e inserción laboral de personas migrantes con sectores vinculados a la transición energética, tales como la instalación de sistemas solares y la rehabilitación de edificios.






