El incendio forestal declarado este lunes en la zona de Cazadores, en Telde, ha quedado controlado tras 24 horas de trabajos de los equipos de emergencia, según ha informado este martes el Ayuntamiento.
El Consistorio mantendrá un dispositivo de vigilancia en el perímetro para atajar posibles puntos calientes hasta la extinción definitiva del fuego. Durante la noche, el personal de extinción operó sobre el terreno con maquinaria ligera y herramientas manuales con el fin de consolidar la línea de defensa en el área afectada. Los recursos se retiraron progresivamente a lo largo de la madrugada y permanecieron retenes de vigilancia que complementaron sus labores durante la mañana con una inspección aérea para la detección de focos activos.
La evolución de la emergencia obligó a evacuar de manera preventiva a varios vecinos y a trasladar animales, que pudieron regresar a sus propiedades a última hora de la tarde una vez estabilizada la zona.
El alcalde del municipio, Juan Antonio Peña, que realizó el seguimiento de las actuaciones sobre el terreno, agradeció la intervención de la Policía Local de Telde, Protección Civil y el conjunto de medios locales y regionales, así como la colaboración del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria. En declaraciones públicas, Peña reconoció el comportamiento vecinal: «Sé lo desgarrador que es tener que dejar atrás tu casa, tus recuerdos y tus pertenencias con la incertidumbre en el pecho. La confianza y la responsabilidad que han demostrado nuestros vecinos y vecinas nos llenan de orgullo».
El regidor municipal añadió que «han sido horas de sufrimiento y preocupación, especialmente para quienes han vivido de cerca el incendio y han tenido que ser desalojados. Todos deseábamos que la situación no fuera a más y no volver a vivir episodios como los del pasado».
Este siniestro supone el tercer episodio de estas características en Cazadores en los últimos años, tras registrarse otro fuego hace pocos meses. Ante estos antecedentes, la administración municipal avanzó que continuará coordinando actuaciones de prevención, vigilancia y concienciación con las distintas administraciones y la población local para mitigar riesgos futuros, manteniendo la petición de prudencia mientras culmina la extinción.






