Gran Canaria se impone por 108-69 a Oviedo en su estreno liguero, con un partido de equipo y una diferencia de 39 puntos que deja claro el nivel del equipo amarillo. Un triunfo que confirma la ilusión de la temporada.
El Cajasiete Gran Canaria comenzó su campaña con un partido que prometía, y no decepcionó. Ante Alimerka Oviedo Baloncesto, en la primera jornada de la Primera FEB, los amarillos demostraron su calidad y su capacidad de juego en equipo. Un encuentro que, desde el primer minuto, mostró la intención de los isleños de controlar el ritmo y dominar el marcador.
Los asturianos se adelantaron en los primeros minutos, pero el Gran Canaria respondió con rapidez. Fran Guerra, con su contundencia, sacó una falta que le permitió irse al tiro libre, y el interior grancanario protagonizó varias acciones ofensivas de gran nivel, haciendo daño en el poste bajo. El partido estaba muy igualado, con ambos equipos mostrando intensidad y velocidad.
Pasado el ecuador del primer cuarto, llegaron algunas rotaciones. Carlos Alocén y Luke Fischer sustituyeron a Jon Gudmundsson y Fran Guerra, y el equipo amarillo comenzó a tirar del carro para igualar el partido. Pero los de Oviedo seguían castigando desde el perímetro. Joe Cremo, con su talento individual, hizo una finta espectacular para encestar una nueva canasta, y el marcador se mantuvo ajustado.
En el descanso, el Gran Canaria llevaba una ventaja de +12, gracias a un contraataque de Gudmundsson y un triple de Joaquín Rodríguez. El equipo isleño había demostrado su capacidad de defensa y su intensidad, pilares fundamentales en su juego.
La segunda mitad fue aún más contundente. El Gran Canaria aumentó su ventaja gracias a los triples y a una defensa que no daba tregua. Carlos Alocén y otros jugadores clave firmaron un tercer cuarto sensacional, dominando en todos los aspectos y yéndose hasta el 80-57. El equipo amarillo cerró el tercer parcial con el triunfo prácticamente en la mano, dominando por 85-59.
El último cuarto confirmó la diferencia. Con 39 puntos de ventaja, el Gran Canaria no bajó el ritmo, y el encuentro terminó con un contundente 108-69. Un triunfo que deja claro el nivel del equipo amarillo y que confirma la ilusión de la temporada.






