El Cabildo de Gran Canaria, a través del Consejo Insular de Aguas, ha finalizado las obras de emergencia para reparar los daños causados por la borrasca Therese en la Balsa de Era de Mota, situada en La Montaña-El Tronco, en Tenteniguada, dentro del municipio de Valsequillo. Los trabajos se han desarrollado en un plazo de dos meses y han supuesto una inversión de 89.059,75 euros.
La Balsa de Era de Mota es una infraestructura estratégica para el almacenamiento y regulación de agua destinada al riego agrícola de las medianías de Gran Canaria. En servicio desde 2005, tiene una capacidad de almacenamiento superior a 60.000 metros cúbicos y da servicio a unas 459 hectáreas de superficie agrícola.
Durante el episodio meteorológico de la borrasca Therese, que afectó intensamente a Gran Canaria en marzo de 2026 con fuertes precipitaciones y rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora, se produjeron importantes daños en la lámina impermeabilizante de la balsa. La acción combinada del viento y la orografía de la zona provocó el levantamiento y desgarro de parte de la geomembrana y del geotextil, lo que comprometió la estanqueidad de la infraestructura y obligó a su puesta fuera de servicio.
Ante esta situación, el Consejo Insular de Aguas declaró la actuación de emergencia y ejecutó de forma inmediata los trabajos necesarios para restituir la seguridad y funcionalidad de la instalación. Las obras incluyeron la retirada de los materiales deteriorados, la reparación del soporte de los taludes, la instalación de nueva geomembrana y geotextil, la ejecución de nuevas soldaduras y la mejora de los sistemas de anclaje y remate de la impermeabilización.
Además de reparar los daños, la actuación incorporó medidas para mejorar el comportamiento de la balsa ante futuros episodios de viento, entre ellas el refuerzo del sistema de anclaje perimetral y la instalación de contrapesos específicos en las zonas más expuestas, con el fin de limitar los efectos de succión sobre la lámina impermeabilizante.
La intervención ha permitido recuperar las condiciones de seguridad, estanqueidad y explotación de la infraestructura, que vuelve a cumplir su función de regulación y almacenamiento de agua para el regadío, refuerza la garantía de suministro a las explotaciones agrícolas abastecidas desde esta instalación y mejora su resistencia frente a fenómenos meteorológicos adversos.
El vicepresidente del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria y consejero de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo, Miguel Hidalgo, destacó la rapidez con la que se actuó para recuperar una infraestructura esencial para el regadío de Valsequillo. «Desde que se detectaron los daños provocados por la borrasca Therese, el Consejo Insular de Aguas actuó de forma inmediata para evitar que la afección fuera a más y, sobre todo, para reducir al máximo el tiempo durante el que esta infraestructura permaneciera fuera de servicio. En apenas dos meses hemos podido reparar la balsa, reforzarla y devolverla a disposición de los regantes de la zona», afirmó.
Hidalgo subrayó además que «esta actuación responde al compromiso del Consejo Insular de Aguas con el sector primario de Gran Canaria, de disponer de las infraestructuras hidráulicas necesarias para garantizar, en la medida de sus recursos y competencias, el suministro de agua para riego en la isla».
A la visita para comprobar el resultado de los trabajos también asistieron Víctor Navarro, concejal del Ayuntamiento de Valsequillo de Desarrollo Local, Hacienda y Deportes, y Yeray Melián, presidente del Consorcio de Comunidades de Regantes de Valsequillo.






